29 mar. 2011

Los Pensamientos

Los pensamientos son magnéticos y tienen una frecuencia. Cuando piensas, esos pensamientos son enviaros al Universo y atraen magnéticamente todas las cosas semejantes que están en la misma frecuencia. Todo lo que se envía vuelve a su origen y ese origen eres Tú.
Míralo de este modo: todos sabemos que una torre de transmisión de televisión emite sus señales a través de una frecuencia, que se transforma en imágenes en nuestro televisor. La mayoría de las personas no acabamos de entender cómo funciona, pero sabemos que cada canal tiene una frecuencia y cuando la sintonizamos vemos las imágenes. Elegimos la frecuencia seleccionando un canal y luego recibimos las imágenes que están siendo retransmitidas por el mismo. Si queremos ver otras imágenes, cambiamos de canal y sintonizamos con otra frecuencia. Eres una torre de transmisión humana y eres ás potente que Ninguna torre de transmisión que exista sobre la tierra.
Eres la torre de transmisión más potente del Universo. Lo que transmites crea tu vida y crea el planeta. La frecuencia que transmites atraviesa ciudades, países e incluso el planeta. Reverbera por todo el Universo. ¡Y estás transmitiendo esa frecuencia con tus pensamientos! Las imágenes que recibes de la transmisión de tus pensamientos no se proyectan en la pantalla del televisor de tu sala de estar, ¡son las imágenes de tu vida! Tus pensamientos crean la frecuencia, atraen cosas semejantes a esa frecuencia y luego te las devuelven en forma de las imágenes de tu vida. Si quieres cambiar algo, cambia de canal y de frecuencia, cambiando de pensamientos.(Dr. Joe Vitale)
Algunas cosas para tener en cuenta es que la ley de atracción es muy obediente, te devuelve exactamente aquello que estas pidiendo y por eso debemos tener en cuenta la forma en la que emitimos nuestros pensamientos y lo que atraemos con ellos a nuestra realidad.
Lee con atención estos ejemplos :
La ley de la atracción es muy obediente, no sabe de «quieros y no quieros». Cuando te enfocas en algo, sea lo que sea, estás provocando que se manifieste.
Cuando centras tus pensamientos en lo que quieres y mantienes ese enfoque, estás invocándolo con la fuerza más poderosa del Universo. La ley de la atracción no computa el «no» ni cualquier otra palabra de negación. Las negaciones que pronuncias las recibe la ley de la atracción:
«No quiero que me corten mal el pelo.»
«Quiero malos cortes de pelo.»
«No quiero que nada me retrase.»
«Quiero retrasos.»
«No quiero que esa persona sea grosera conmigo.»
«Quiero que las personas sean groseras conmigo.
A cuidar entonces nuestra manera de pensar.

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