25 feb. 2011

Deseo, compasión y energía

El deseo es una forma movida por una energía. Cuando el deseo desaparece, la energía permanece, es indestructible, no puede dejar de existir y el deseo se puede convertir en otro deseo. La energía se convierte se divide y se distribuye de diferentes formas. Cuando todos los deseos desaparecen la energía se convierte en compasión que no se cultiva la energía del amor con la compasión que no se cultiva. La energía del amor con la pasión alerta y despierta alcanza el gran refinamiento y se convierte en compasión que no va dirigida a nadie. Esta en el propio ser. El deseo tiene una motivación, una meta. La compasión no tiene motivos ni tiene metas, es energia rebosante. La compasión es el amor maduro, dentro del propio ser que cuando más da, más posibilidades tiene de recibir. El amor corriente es muy infantil y un divertido juego adolescente. La compasión es un gesto de BIEN COMUN, dar no resta nada, multiplica las experiencias que aceptan las fallas y las debilidades de los demás, sin esperar que se comporten como si fueran dioses, es una expectativa cruel que daña la mutua estima, el respeto y la dignidad. Uno de los principios de la compasión es dignificar a todo el mundo, nadie es un caso perdido, todo el mundo es digno de ello.
Alguien escribió no traiciones nunca a la tierra. Incluso en tu mayor gloria, no te olvides de la tierra, por que es tu madre.

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