23 feb. 2011

Lo que resiste PERSISTE

Resistir el dolor es sobre todo negar que ya esta con nosotros y luchar a ciegas contra lo que esta pasando.
Pelearse con el dolor es pelearse con la realidad, y de esta manera casi siempre hacemos mal negocio, pues si podemos comprender la inutilidad de la resistencia al dolor, es hacer crecer el dolor.
Lo mejor que podemos hacer para evitar el sufrimiento es permitir lo que nos pase ya abrazar la vida humana, ya que la vida es como una gran rueda construida con las muchas experiencias, que necesitamos vivir.
Debemos honrar la vida, para que esta bajo la ley de atracción nos sea devuelta.
La vida esta siendo creada momento a momento y esta siendo apoyada por el universo en su totalidad.
No podria ser de otra manera. La idea de lo que debería ser la vida surgen de esta identidad artificial que todos tenemos, o imagen de si, que utiliza a nuestra mente para generar constantemente una nueva fantasía.
Aliarse al universo, del que indudablemente somos parte y fluir en la incesante creación de aquello que llamamos nuestra vida, constituye un acto de poder y profunda sabiduría.
Cuando nos alineamos con lo que esta pasando, o sea ese flujo de energía, sobreviene un gran amor, poder y libertad.
Que pasaría si, en vez de gastar energía tratando de realizar nuestros planes, predicciones o grandes ideas, aceptáramos que en realidad, esos planes y esas idas son parte del mismo universo que se re-crea a través de nosotros.
Cuando estamos ante una situación de incomodidad o sufrimiento, se nos sugieren tres opciones.
*Cambiar lo que no me gusta, pedir lo que quiero, a pesar de pasar por la situación de que se nieguen a concederme lo que necesito, en una relación utilizar la comunicación consciente, diciendo de manera honesta y expresar mis sentimientos.
*Aceptar, estar en paz y sin culpa por lo que esta sucediendo, ni culpar a nadie, ni quejarme de nada. Esto no es resignarse o tolerar, lo cual me implicaría quedar agotado y cansado de la situación, y esto me enfermaría.
*Removerme de la situación.
El gran obstáculo que encontramos en nosotros mismos es que culturalmente estamos programados para ser VICTIMAS, para quejarnos y sufrir.
Cuando ignoramos que podemos elegir y ejecutamos siempre la misma opción de ser victimas es casi imposible vivir en paz con nosotros mismos.
Estamos eligiendo quejarnos, de ser ansiosos o preocupados, estamos optando por juntar resentimiento, por acusar, y culpar a los demás, optando por mentir y esconder y usando muchas otras estrategias para no tomar responsabilidad por nuestra vida.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario