7 feb. 2011

Dependencia Emocional

Cuando entendamos que somos seres independientes, podremos comprender que así debería ser el amor real: libre, y que muchas veces, por no decir la mayoría, no lo es.
La dependencia emocional nos crea un monstruo que se retroalimenta de ideas falsas y preconcebidas.
¿Qué es la dependencia emocional?
Podríamos decir que sus síntomas esenciales son: pensamiento repetitivo, obsesión, angústia, insomnio, transtornos en el apetito, distorsión de la realidad y obviamente dependencia incontrolable de algo o alguien. En definitiva, muchos de esos síntomas entran cuando nos enamoramos. Pero no, aunque lo parezca, la dependencia emocional no se parece ni de lejos al enamoramiento. Se puede confundir facilmente, por la anulación de la razón que provoca.
El enamoramiento es compartido, y muchas veces recíproco. La dependencia emocional es egoísta y la mayoría de veces no correspondida.
Se puede dar en parejas que viven su romance con altibajos, con poco autocontrol, obsesión por el ótro y sobretodo, sentimiento de propiedad. Normalmente lo vive un miembro, pero puede darse en los dos, en igual o diferente grado de intensidad.
También es típico en personas que creen sentir un amor (que no es amor, como hemos dicho) no correspondido por alguien. Dicho de ótra manera; los típicos amores platónicos. Siendo no correspondidos o medio correspondidos. Un claro ejemplo son los famosos amigos con derecho a roce, o los “rollos” simples, sin ir más lejos.

¿Por qué nos enganchamos emocionalmente a alguien?
Casi todos hemos pasado por esto alguna vez, y la mayoría de personas nunca descubren la causa, ni tampoco pueden superarlo correctamente. Les queda instalado el recuerdo en forma de trauma, y sale a flote cuando le apetece. A veces, en los momentos menos deseados.
Las personas, como animales sociales que somos, estamos programadas biologicamente para interactuar con ótras; para enamorarnos, procrear, subsistir y morir. A pesar de que aprendemos a ser independientes, creemos que podemos estar solos, pero la programación es fuerte y dificilmente se puede cambiar; tarde o temprano le pondrmeos el ojo a alguien. Aunque sea por atracción, sin que implique nada más. Así pues, ya sea por una causa o por otra, nos fijamos en alguien…
La dependencia, resultado de varias causas, siempre se da en personas que aunque a simple vista parecen equilibradas (entendiéndose así como personas estables y con una buena autoestima) tienen alguna de éstas características, o todas: carencia importante de seguridad, baja autoestima y además, algunos siguen buscando inconscientemente aquello que no se les proporcionó en algún punto clave de su existencia. Consecuencia de todo eso es el enganche. Enganche por cualquier persona que le dedica cinco minutos de su vida, por cualquiera que le suelta alagos de manual, por aquél o aquella que le guiña un ojo… Las circunstancias pueden ser de lo más variadas, pero los motivos siempre son los mismos: no estar solos. Retener a toda costa esa persona a nuestro lado, aunque sea por maltrato físico o psíquico, coaccionando y chantajeando emocionalmente, etc.
Algo más simple como el juego de dar una de cal y otra de arena, puede igualmente enganchar a alguien. A veces, cuando algo se nos resiste, le atribuímos más valor. Un valor que no corresponde a la realidad, en la mayoría de casos. Se supone que una persona difícil de alcanzar refleja una actitud fuerte e interesante, cuando en realidad es todo lo contrario, casi siempre. La adicción es algo parecido al juego de las máquinas tragaperras. Un día ganas un poco, ótro no ganas nada, pero puede que algun día lo ganes todo, o que nunca llegue ese momento. En conclusión, una vez más, se confirma que la persona que se adicciona a esos juegos de amor o de bar, carece de autoestima y seguridad.

¿Cómo superar una dependencia emocional?
Fácil respuesta y difícil de ponerlo en práctica. Muchos se saben la teoría de memoria, pero aplicarla a sus vidas es de lo más complicado.
Para empezar, tenemos que darnos cuenta que eso no es bueno para nosotros, que es insano y además irreal. Una vez visionada la realidad, tenemos que aceptar que estamos siendo dependientes y por último, alejarnos de esa persona, dejarla ir.
La decisión está en nuestras manos, así que recomendar una lista de propósitos y actividades, que son bastante útiles cuando se está en proceso de liberación, es inutil cuando uno no se quiere librar de esa dependencia. Por lo tanto, es importante desearlo de verdad, y no porque otros lo aconsejen.
Poner fuerza de voluntad y reforzar nuestra autoestima son dos alicientes ideales para empezar a recuperarnos, saber que no tenemos precio y querer a los que de verdad nos quieren. Entender que no estamos solos, y que a pesar de que el personaje nos ignora y queremos retener a toda costa parece la mejor persona, la ideal… no es así realmente. Si fuera tan perfecta para vosotros, estad seguros que estaría a vuestro lado sin daros tormento alguno, y tendríais una sana y bonita relación. Se le tiene que dar la vuelta a la tortilla y ver a la persona que os encanta con los ojos de la realidad; no es para vosotros. No porqué el destino lo haya querido así, sino por la sencilla razón que nadie es de nuestra propiedad. Si no nos quiere, no podemos obligarlo. Cuando entendamos que somos seres independientes, podremos comprender que así debería ser el amor real: libre, y que muchas veces, no lo es.

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